Estamos Acostumbrados A Pensar Que Los Estados Ven En La Ciencia Un Aliado Estratégico. Lo Que El Estado Neoliberal No Sabe Plantea Un Estado Alternativo, Que Compra Conocimiento Científico A Través De Mercados Y, Como Resultado, Carece De La Capacidad De Producir Su Propio Conocimiento Científico Y Técnico.esto Tiene Profundas Consecuencias Para La Política Ambiental. Este Libro Examina Esta Dinámica En Cuatro Conflictos Ambientales, Muy Diferentes Entre Sí Sucedidos Después De 1990, Donde El Estado Chileno, Operando A Través Del Mercado Científico, Trató De Actuar Como Un «árbitro Neutral» En Lugar De Intentar Proteger El Bien Común.